lunes, 21 de abril de 2008

La guitarra del cantor

La guitarra del cantor
es guitarra amanecida;
no importa la melodía
si la verdad echa flor.
Cualquiera sea el color
del verso que se levanta,
en el corazón que canta
se abre una copla que crece
y la encordada florece
como quien un mal espanta.

Es mujer agradecida
dulce y profunda por dentro,
siempre llevando el acento
del pobre en su dura vida;
no sabe de escondidas
aunque sin alzar la voz
despacito da su son,
no hay toro que no se canse.
Tiene su voz suave el cauce
que el grito nunca alcanzó.

No necesita el sentir
de largo ni gran discurso,
a cada verdad lo suyo
sin cansar, ni repetir;
es mejor el preferir
dejar cuestiornes sin trata
porque si no se abarata
la joya en palabreríos.
Cuando más profundo el río
es cuando en silencio habla.

Hay que cantar siempre justo
la palabra bien pensada
si no, dejar su tonada
entre las cuerdas, con gusto.
El cantar ya es un asunto
del más cuidado rigor
que sólo dicta el color
de su madera preciosa:
austera, de pocas notas,
¡La guitarra del cantor!


Letra y música: Carlos María Seta

contacto y contrataciones: guitarracriolla.seta@gmail.com / 1536386289

domingo, 13 de abril de 2008

Decálogo del cantor

1) No se canta sólo por tener una canción bonita o una buena voz. Hay que pensar en lo que se transmite, decir el canto.
2) Cantar "lo popular" es decir, lo que pertenece a todos por historia y por destino común, sin distinción de clases sociales, credos ni razas.
3) Hacerse entender por los humildes. El canto debe ser llano y despojado (sin gritos ni adornos), la letra directa, la guitarra sobria, justa. Dejar al silencio completar la obra.
4) No ponerse delante de la obra. Suprimir el ego y poner la obra delante de uno.
5) Buscar y mantener la propia personalidad y estilo, a pesar de las modas. Ser clásico.
6) La obra sin público se debilita y muere. Actuar en público cuanto se pueda.
7) Tener en cuenta que el arte es también un arma de denuncia.
8) No usar el canto ni la guitarra como pasatiempo, distracción o escapismo vulgar.
9) Buscar la sencillez, que no es lo fácil. Es la mejor forma en la cual se manifiesta el espíritu y de hacer arte oral, espontáneo, que retenga la memoria y pueda ser multiplicado en comentarios o en la misma obra mejorada. El camino hacia lo anónimo.
10) Estudiar la obra hasta el mínimo detalle, buscar lo esencial hasta dominarlo y hacerlo propio.